Manifestaciones en la CDMX y más de 30 ciudades demandan la aprobación inmediata de la reforma sin gradualidad
El 23 de noviembre, miles de trabajadores, jóvenes y diversos colectivos salieron a las calles en distintas ciudades del país para exigir la aprobación de la reforma que reduciría la jornada laboral semanal de 48 a 40 horas. La mayor concentración se registró en la Ciudad de México, donde los manifestantes avanzaron hacia el Senado de la República para demandar que la medida se apruebe sin gradualidad.
De acuerdo con reportes de medios como Milenio, la movilización formó parte de una convocatoria nacional impulsada por la Frente Nacional por las 40 Horas, respaldada por sindicatos, colectivos estudiantiles y organizaciones laborales. Los participantes señalaron que la reforma es una “deuda histórica con la clase trabajadora” y subrayaron que la carga laboral actual afecta la salud, la productividad y la calidad de vida de millones de personas.
En la marcha, diversos asistentes acusaron falta de voluntad política para avanzar en la reforma, pese a que ha estado en discusión desde hace meses en el Poder Legislativo. Como reportó El Universal, los manifestantes exigieron que la reducción de horas laborales se implemente de forma inmediata y no de manera paulatina, como han planteado algunos sectores.
La movilización no se limitó a la capital. De acuerdo con El Imparcial, hubo marchas simultáneas en al menos 32 ciudades del país, lo que evidenció la dimensión nacional del reclamo. En cada una de ellas se destacó la necesidad de equilibrar la vida laboral con el bienestar familiar y personal.
Contextualmente, el gobierno federal ha mencionado que la reducción de la jornada está contemplada dentro de una transición gradual hacia 2030; sin embargo, los grupos convocantes advierten que aplazarla implica mantener condiciones laborales que consideran injustas y desactualizadas frente a estándares internacionales.
La jornada del 23 de noviembre reafirmó la presión social para que el Congreso retome la discusión y avance en una reforma laboral que, según sus defensores, podría marcar un hito en los derechos de los trabajadores en México.





