Entre Veredas / por: Marco Antonio Lizárraga
Caras nuevas
ANTESALA
En la arquitectura política de Sinaloa, pocos cargos concentran tanto peso real como la Secretaría General de Gobierno. No es un puesto decorativo ni protocolario: es el espacio donde se administra la política interior, se procesan los conflictos, se dialoga con los poderes y se sostiene la gobernabilidad cotidiana.
Desde esa lógica, la figura de Yeraldine Bonilla Valverde comienza a perfilarse no solo como funcionaria clave del presente, sino como una carta fuerte con viabilidad real rumbo a la gubernatura en 2027.
Históricamente, la Secretaría de Gobierno ha funcionado como un termómetro del poder.
Quien la ocupa no solo acompaña al gobernador; en los hechos, se convierte en la segunda figura política más relevante del estado, con capacidad de interlocución transversal y margen de maniobra en decisiones estratégicas.
En ese sentido, el nombramiento de Bonilla no es menor: implica confianza plena del titular del Ejecutivo y una apuesta por un perfil que combine operación política, control institucional y lectura fina del escenario estatal.
El valor de su posición radica en algo más profundo que el cargo mismo. La Secretaría de Gobierno es el punto donde confluyen los conflictos sociales, las tensiones partidistas, la relación con el Congreso, los municipios y los distintos actores de poder.
Quien logra transitar ese terreno sin rupturas mayores, acumula no solo experiencia administrativa, sino capital político real, del que no se obtiene desde la tribuna ni desde la retórica.
Bonilla llega a este espacio con un antecedente legislativo que no es menor. Haber presidido la Mesa Directiva del Congreso del Estado en dos ocasiones le dio conocimiento del ritmo parlamentario, de las negociaciones internas y de la lógica de los acuerdos.
Ese bagaje hoy se traduce en una Secretaría que exige precisamente eso: capacidad de diálogo, firmeza institucional y lectura política. No es casualidad que el gobernador Rubén Rocha Moya haya depositado en ella una de las responsabilidades más sensibles de su administración.
Desde la óptica electoral, su posición le permite algo que pocos perfiles tienen: visibilidad sin estridencia.
No necesita encabezar giras proselitistas ni lanzar discursos de campaña anticipada; su trabajo diario la coloca en el centro de las decisiones y la proyecta como figura de estabilidad. En tiempos donde el electorado observa con lupa la eficacia y no solo el discurso, ese factor pesa.
Además, existe un elemento simbólico que no puede ignorarse.
Ser la primera mujer en ocupar la Secretaría General de Gobierno en Sinaloa no es solo un dato histórico; es una narrativa política poderosa en un estado donde el liderazgo femenino en los espacios de mayor decisión aún es reciente.
Si ese simbolismo se acompaña de resultados y control político, el discurso se vuelve creíble y competitivo.
Por supuesto, el camino a 2027 no está despejado. Las disputas internas, los equilibrios de coalición y los perfiles con mayor posicionamiento mediático estarán en juego. Sin embargo, pocas posiciones ofrecen una plataforma tan sólida para construir una candidatura de fondo como la Secretaría de Gobierno.
Desde ahí se entiende el poder, se ejerce sin reflectores excesivos y se mide la capacidad real de gobernar.
En ese contexto, Yeraldine Bonilla no aparece como una aspirante improvisada ni como una figura testimonial. Su rol actual la coloca, objetivamente, en la conversación de quienes pueden competir por la gubernatura, no por ambición declarada, sino por la lógica misma del poder que hoy administra.
En política, el cargo no garantiza el destino, pero sí define quién tiene las llaves del juego. Y hoy, esas llaves pasan por la Secretaría de Gobierno.
EN VEREMOS
En la política municipal, hay figuras que hacen ruido y otras que hacen funcionar la maquinaria. Feliciano “Chano” Valle Sandoval, pertenece claramente al segundo grupo. Su presencia en Guasave no se explica desde la estridencia ni desde la confrontación pública, sino desde la operación institucional, el conocimiento del procedimiento y la lógica interna del poder local. Esa condición define tanto su fortaleza como su principal límite político.
“Chano” Valle ha transitado por dos espacios que, combinados, forman un perfil poco común en la política sinaloense: el Congreso del Estado y la administración municipal.
Como diputado local, construyó una imagen de perfil técnico, particularmente vinculada a temas jurídicos y agropecuarios, sin convertirse en un protagonista mediático.
Hoy, como Secretario del Ayuntamiento, su papel es aún más claro: es el engrane que garantiza que el gobierno municipal funcione sin sobresaltos administrativos ni rupturas internas.
Ese rol, sin embargo, plantea una pregunta central: ¿hasta dónde puede crecer políticamente un perfil eminentemente institucional? En Guasave, el cargo de Secretario del Ayuntamiento no es menor.
Es un espacio de control interno, de manejo de acuerdos, de lectura de conflictos y de cercanía diaria con la toma de decisiones. Pero también es un puesto que rara vez construye por sí solo una narrativa electoral fuerte.
A diferencia de quienes encabezan áreas sociales o de obra pública —donde el contacto ciudadano es permanente y visible—, “Chano” Valle opera desde el escritorio y la negociación.
Su capital político no se mide en aplausos ni en eventos masivos, sino en estabilidad, gobernabilidad y continuidad administrativa. Eso lo vuelve indispensable dentro del gobierno, pero menos reconocible hacia afuera.
Desde una perspectiva estratégica, “Chano” Valle parece encontrarse en una fase de acumulación silenciosa de poder. Conoce el territorio, entiende la política local y domina el marco jurídico que rige al municipio.
No improvisa, no polariza y no se desgasta en disputas innecesarias. Esa prudencia puede ser una virtud en tiempos de desgaste político acelerado, pero también puede diluir su proyección si no se traduce en una plataforma más visible.
El dilema para “Chano” Valle es claro: seguir siendo un operador confiable o convertirse en un actor político con ambición explícita.
Para lo primero, ya tiene credenciales suficientes. Para lo segundo, requeriría dar un paso adicional: construir presencia pública, articular una narrativa propia y definir con claridad desde qué proyecto y con qué respaldo partidista competiría en el futuro.
En Guasave, donde la política sigue teniendo un fuerte componente territorial y de contacto directo, los perfiles técnicos suelen quedar relegados cuando llegan los tiempos electorales.
Sin embargo, también es cierto que los gobiernos locales necesitan cuadros con experiencia real en administración y legalidad. En ese punto, “Chano” Valle tiene una ventaja que otros no: sabe cómo funciona el poder desde adentro.
Hoy, “Chano” Valle no es una figura en campaña ni un aspirante declarado. Es, más bien, un político en pausa estratégica, con capital institucional acumulado y con la decisión pendiente de si ese capital se convertirá en proyecto electoral o se mantendrá como respaldo técnico de los gobiernos en turno.
En política, no siempre gana quien más grita, pero tampoco quien nunca se deja ver. El tiempo dirá si “Chano” Valle decide cruzar esa línea.
MOMENTUM
El arranque de nuevas obras de pavimentación en colonias populares de Culiacán volvió a dejar un mensaje claro: el gobierno municipal busca que las acciones hablen más que los discursos. Vecinos de la colonia 16 de Septiembre, reconocieron que los avances en su sector son visibles y responden a un trabajo constante, al destacar que “no es gente de palabra, es gente de hechos”.
Durante el inicio de los trabajos en la calle 7 de Septiembre y la avenida Segunda, en la colonia Jesús Valdéz Aldama, el alcalde Juan de Dios Gámez Mendívil subrayó que estas visitas permiten no solo poner en marcha obras, sino escuchar directamente a las familias sobre lo que aún hace falta en sus colonias. Las pavimentaciones, con una inversión cercana a los 10 millones de pesos, buscan dejar atrás problemas históricos de lodo y polvo, mejorar la movilidad y brindar mayor seguridad a niñas, niños, personas adultas mayores y con discapacidad.
El presidente municipal reiteró que el rumbo del gobierno lo marca la ciudadanía y que un gobierno cercano es el que transforma el abandono en justicia social, comprometiéndose a regresar a los sectores una vez concluidos los trabajos para dar continuidad a más pavimentaciones.





