Alertan sobre riesgos graves por consumo de bebidas energéticas en jóvenes
Integra® Noticias
14 abril, 2026
Categoría: Centro | Sinaloa

Especialista de la UAS advierte efectos que van desde ansiedad hasta paros cardiacos por consumo excesivo

Culiacán, Sinaloa.- El consumo creciente de bebidas energéticas entre jóvenes y menores de edad encendió alertas en el ámbito de la salud, luego de que especialistas advirtieran sobre sus posibles efectos graves, incluso mortales, cuando se ingieren sin control.

Desde la Universidad Autónoma de Sinaloa, el nutriólogo René Villarreal Sánchez señaló que estas bebidas han ganado popularidad impulsadas por redes sociales y estrategias de marketing, lo que ha normalizado su consumo como si se tratara de productos cotidianos como refrescos o agua.

El especialista explicó que estos productos contienen altos niveles de cafeína, azúcar y taurina, una combinación que puede provocar una sobreestimulación del sistema nervioso central. Entre los efectos más comunes se encuentran arritmias, ansiedad, insomnio y, en casos extremos, paros cardiacos, particularmente en menores de edad.

Advirtió que el problema no se limita a un grupo específico, ya que el consumo se ha extendido a personas de todas las edades, incluidas aquellas con estilos de vida activos o fitness, quienes suelen asumir erróneamente que estas bebidas mejoran el rendimiento físico.

En ese sentido, recomendó evitar su consumo, especialmente en niños y adolescentes, y llamó a los padres de familia a vigilar los hábitos de sus hijos. También subrayó que el efecto de “energía inmediata” es engañoso, ya que suele venir acompañado de un descenso abrupto que afecta el rendimiento y el bienestar general.

Más allá de la advertencia médica, el fenómeno revela una dinámica más amplia: la influencia de la publicidad y el entorno digital en los hábitos de consumo, particularmente entre jóvenes, donde la percepción de riesgo suele ser menor frente a los mensajes aspiracionales.

El reto no es solo individual, sino también social. La regulación, la información y la educación en salud pública juegan un papel clave frente a productos que, aunque legales, pueden representar riesgos significativos cuando se consumen sin criterio.

La advertencia está sobre la mesa. El desafío ahora es transformar el consumo informado en una práctica cotidiana.