Impurezas en maíz complican acceso a apoyos para productores de Guasave
Integra® Noticias
5 mayo, 2026
Categoría: Norte | Sinaloa

Plagas y condiciones climáticas afectan la calidad del grano; campesinos piden respaldo de bodegas para no quedar fuera de incentivos
Guasave, Sinaloa.- La crisis en el campo sinaloense suma un nuevo frente: la presencia de impurezas en la cosecha de maíz está poniendo en riesgo el acceso a apoyos gubernamentales para productores de la región, en medio de una temporada ya marcada por complicaciones productivas.

El presidente del Movimiento de Campesinos de Sinaloa (MOCASIN), Modesto López Leal, informó que organizaciones agrícolas han intensificado gestiones con bodegas y centros de acopio para evitar que los agricultores queden fuera de los esquemas de apoyo, justo cuando muchos se encuentran en plena etapa de trilla.

Reconoció que, en este ciclo, los descuentos aplicados por la baja calidad del grano son técnicamente justificados; sin embargo, llamó a la sensibilidad del sector acopiador para permitir la recepción de las cosechas, aun con afectaciones, y así no cerrar la puerta a los incentivos económicos comprometidos por los gobiernos estatal y federal.

La problemática ya es tangible en el terreno. Algunos productores han enfrentado el rechazo directo de sus cosechas, obligando a la intervención de organizaciones como MOCASIN para mediar y facilitar la entrega del grano.

El origen del problema, explicó el dirigente, no recae en omisiones humanas, sino en factores climáticos adversos. Las altas temperaturas registradas durante el invierno detonaron la proliferación de plagas, difíciles de contener incluso con tratamientos aplicados por los agricultores, cuyos efectos hoy se reflejan en la calidad del producto.

En este contexto, el llamado es a la prevención y a la gestión. López Leal recomendó a los productores revisar minuciosamente sus cosechas y, ante cualquier anomalía, buscar acompañamiento técnico y organizativo para enfrentar el proceso de comercialización.

El escenario plantea un riesgo directo para la economía rural: sin calidad aceptada, no hay entrega; sin entrega, no hay apoyo. Y en el campo, ese margen de error puede ser la diferencia entre resistir o quebrar.