Culiacán, Sinaloa.- A poco de haber iniciado el proceso interno para definir a la persona que encabezará la Coordinación Estatal para la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional, Morena mantiene una posición dominante en las preferencias electorales en Sinaloa, mientras que la disputa entre sus aspirantes permanece abierta.
De acuerdo con una medición realizada por Demoscopia, el partido guinda registra una intención de voto del 37.1 por ciento, colocándose como la principal fuerza política en el estado con una ventaja considerable sobre el resto de los partidos. El estudio también revela que casi uno de cada seis ciudadanos aún no define por qué opción política votaría, lo que deja espacio para movimientos durante los próximos meses.
En el escenario interno de Morena, la encuesta refleja una contienda competitiva y sin un perfil con ventaja definitiva. La senadora Imelda Castro aparece al frente con 21.2 por ciento de las preferencias, seguida muy de cerca por la diputada local con licencia Teresa Guerra, quien alcanza 19.4 por ciento.
En un segundo bloque se ubican Rodolfo Valenzuela, con 11.5 por ciento; Estrella Palacios, con 9.7 por ciento, y Omar López Campos, con 8.9 por ciento, mientras que el resto de las preferencias se distribuye entre otros participantes y personas que aún no toman una decisión.
Uno de los datos relevantes del ejercicio demoscópico es que 15.4 por ciento de los entrevistados respondió que todavía no sabe qué perfil respaldará dentro del proceso interno, lo que sugiere que la definición continúa abierta y que las actividades de territorio, organización y contacto ciudadano podrían influir en el comportamiento de las preferencias.
La medición se da en un momento en el que Morena inició formalmente el proceso para seleccionar a quien coordinará los trabajos políticos rumbo a la elección de 2027, una posición considerada estratégica al ser el primer paso hacia la definición de la candidatura al Gobierno de Sinaloa.
Con este escenario, el partido llega fortalecido frente a la oposición, mientras que al interior del movimiento la competencia permanece activa entre varios perfiles, en un proceso donde las próximas semanas serán determinantes para consolidar liderazgos y ampliar respaldo entre la militancia y la ciudadanía.






