El secretario de Salud anuncia que se adquirirán mil mastógrafos y se construirán 32 hospitales especializados; cada hora muere una mujer por esta enfermedad en el país.
Ciudad de México.– El secretario de Salud, David Kershenobich, presentó este viernes el Modelo de Atención Universal del Cáncer de Mama en México, un plan nacional que busca reducir la mortalidad por esta enfermedad, la primera causa de muerte en mujeres del país. De acuerdo con el funcionario, cada hora fallece una mujer mexicana a causa del cáncer de mama, por lo que resulta urgente una estrategia integral de prevención, detección y tratamiento.
Kershenobich informó que en México existen 25.5 millones de mujeres mayores de 40 años, consideradas población en riesgo, lo que hace indispensable fortalecer la infraestructura médica y las campañas de concientización.
El nuevo modelo contempla cinco estrategias principales, entre ellas campañas educativas dirigidas a la población femenina para promover la prevención de factores de riesgo como la obesidad, el sedentarismo, el consumo de alcohol y el tabaquismo.
Ante la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, el titular de Salud destacó que una de las prioridades será la detección oportuna, fomentando la autoexploración mamaria desde los 20 años, preferentemente siete días después de la menstruación, y recomendando mastografías bianuales a mujeres mayores de 40 años.
Actualmente, el país cuenta con 656 mastógrafos distribuidos en 640 hospitales, pero el objetivo es incrementar la capacidad con la adquisición de mil mastógrafos y mil ultrasonidos nuevos, además de la creación de 20 nuevos centros de diagnóstico con personal especializado en la interpretación de biopsias.
Asimismo, se proyecta la construcción de 32 hospitales especializados en atención a la mujer, uno por cada estado de la República. Con ello, para 2026 México contará con mil 656 mastógrafos en total, lo que permitirá realizar 8.9 millones de mastografías al año, equivalentes a 34 mil 327 estudios diarios.
El programa será universal y aplicará a todo el sector público de salud, garantizando que las mujeres puedan continuar su tratamiento en el mismo centro médico, incluso si pierden su derechohabiencia.
Kershenobich subrayó que los tiempos de atención serán clave: la mastografía de tamizaje se practicará cada dos años, el diagnóstico deberá emitirse en un máximo de 30 días y el inicio del tratamiento dentro de los 21 días siguientes.
“La mejor defensa contra el cáncer de mama es detectarlo a tiempo; cuando se identifica en etapas tempranas, es completamente curable”, enfatizó el secretario de Salud.
Con este modelo, el gobierno federal busca reducir la tasa de mortalidad y garantizar atención integral, equitativa y continua a todas las mujeres mexicanas.





