Impulsan brigadas escolares para frenar la violencia en planteles de Sinaloa
Integra® Noticias
4 mayo, 2026
Categoría: Centro | Sinaloa

Iniciativa ciudadana busca involucrar a docentes, alumnos y familias en la prevención
Culiacán, Sinaloa.– Con el objetivo de atender de fondo la violencia en entornos educativos, fue presentada en el Congreso del Estado una iniciativa ciudadana que propone la creación de brigadas escolares como mecanismo permanente de prevención y atención en planteles de nivel básico y medio superior.

La propuesta, impulsada por participantes del Diplomado en Ciudadanía y Construcción de Paz, plantea reformar la Ley para Prevenir, Atender y Erradicar la Violencia Escolar del Estado de Sinaloa, incorporando esta figura como una estrategia integral ante un problema que ha comenzado a normalizarse y que impacta directamente en la salud mental, el aprendizaje y la permanencia de estudiantes.

De acuerdo con las promoventes, entre ellas Johana Isabel Valenzuela Hernández, las brigadas estarían conformadas por directivos, docentes, alumnos, madres y padres de familia, así como especialistas en psicología y prestadores de servicio social, lo que permitiría una intervención más amplia y coordinada dentro y fuera de las escuelas.

El modelo contempla reuniones periódicas, así como el diseño de programas y acciones enfocadas en detectar, prevenir y atender casos de violencia, fortaleciendo la participación comunitaria en la construcción de entornos escolares seguros.

Durante la presentación, la diputada María Teresa Guerra Ochoa respaldó la propuesta y destacó la importancia de abrir espacios a iniciativas ciudadanas, subrayando que este tipo de ejercicios fortalecen la participación social en la construcción de políticas públicas.

Asimismo, adelantó que la iniciativa será turnada a comisiones para su análisis, donde se evaluará su armonización con otras normativas, particularmente en materia educativa y de responsabilidades administrativas, con el fin de consolidar un enfoque integral.

La propuesta surge del trabajo colaborativo entre ciudadanos que identificaron la violencia escolar como una problemática prioritaria, y toma como referencia experiencias aplicadas en otras entidades del país, lo que podría facilitar su implementación en Sinaloa.