Guasave, Sinaloa.- La Junta Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Guasave (JUMAPAG) intensificó las acciones para reducir la contaminación de la red sanitaria y prevenir nuevos colapsos provocados por el vertido de grasas y aceites, problemática que recientemente ocasionó el cierre de vialidades en el centro de la ciudad.
El gerente general del organismo, Modesto López Leal, informó que el sistema de drenaje enfrenta una presión constante debido a la acumulación de basura, grasas y aceites que son arrojados al alcantarillado, situación que genera taponamientos, derrames y afecta el funcionamiento de la infraestructura sanitaria.
Como parte de esta estrategia, JUMAPAG retomó el diálogo con la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y Alimentos Condimentados (Canirac) para impulsar un programa que promueva la instalación de trampas de grasa en los establecimientos dedicados a la preparación de alimentos y reduzca la descarga de estos residuos al drenaje.
El organismo atiende en promedio hasta 10 reportes semanales relacionados con taponamientos y derrames, por lo que incluso ha sido necesario reforzar las labores de desazolve con maquinaria adicional y apoyo de equipos externos.
La urgencia de estas acciones quedó evidenciada hace unos días, cuando un derrame de grasas y aceites provenientes del sistema de drenaje obligó al cierre temporal del cruce de Vicente Guerrero y Emiliano Zapata, en el centro de Guasave, debido al riesgo que representaba para automovilistas y motociclistas.
Tras las inspecciones realizadas, Protección Civil determinó que el problema no fue ocasionado por un vehículo, sino por el colapso de la red sanitaria derivado de la acumulación de grasas y aceites vertidos al drenaje, principalmente por establecimientos de alimentos que no cuentan con trampas de grasa o no realizan un manejo adecuado de estos residuos.
Ante esta situación, el Ayuntamiento anunció inspecciones a restaurantes y comercios del giro alimenticio para verificar el cumplimiento de las medidas de control y evitar nuevos incidentes.
Por su parte, el presidente de Canirac Guasave, Paúl Ernesto Ahumada Cervantes, reconoció que actualmente solo alrededor del 45 por ciento de los restaurantes del municipio cuenta con trampas de grasa, por lo que el organismo empresarial trabaja en un programa para incrementar su instalación de manera gradual.
El dirigente explicó que cada negocio requiere equipos con capacidades distintas, de acuerdo con el volumen de residuos que genera, y reiteró la disposición del sector restaurantero para colaborar con JUMAPAG en la protección del sistema de alcantarillado.
Las autoridades coincidieron en que la solución requiere la participación conjunta del gobierno, empresarios y ciudadanía, por lo que reiteraron el llamado a evitar arrojar grasas, aceites y residuos sólidos al drenaje, con el fin de proteger la infraestructura hidráulica y prevenir afectaciones a la movilidad, la salud pública y el medio ambiente.





