Sesión Abierta / por Horacio Miranda /
Las observaciones de la ASE destapan un manejo financiero que dejó a Guasave sin rumbo y con una deuda que sigue creciendo.
Hay nombres que regresan una y otra vez cuando hablamos de corrupción en Sinaloa. Uno de ellos es Martín Ahumada Quintero. Hoy, la voz que lo vuelve a colocar en el centro de la conversación pública es la de la Diputada. Paola Iveth Gárate Valenzuela, quien desde tribuna soltó datos, cifras y acusaciones que no se pueden barrer debajo de la alfombra.
La diputada aseguró que la cuenta pública de Guasave correspondiente al último año de la administración de Ahumada está plagada de irregularidades que la Auditoría Superior del Estado documentó con precisión quirúrgica:
47 observaciones, 9 recomendaciones formales, 39 promociones de responsabilidad administrativa, 16 pliegos de observación, pasivos sin fuente de pago por más de 350 millones, y recuperaciones probables por casi 6.8 millones de pesos.
Cifras que, según Gárate, revelan un manejo irresponsable, opaco y profundamente dañino para las finanzas municipales.
Pero la lista no se queda ahí. Entre los hallazgos destaca un supuesto despacho fantasma contratado para recuperar adeudos del predial por casi dos millones de pesos, sin evidencias, sin reportes y sin resultados. También se detectaron bienes inmuebles no localizados, facturas canceladas, pagos indebidos al IMSS y un control interno prácticamente inexistente.
Según el informe, durante el último tramo de la administración encabezada por Martín Ahumada, el pasivo sin fuente de pago llegó a 51.5 millones de pesos, y en solo un año de diciembre de 2023 a diciembre de 2024 aumentó otros 47.7 millones, dejando al municipio sin margen para atender sus obligaciones más básicas.
La postura del PRI, dijo Gárate, será votar en contra de esa cuenta pública. No solo como acto político, sino en sus palabras como una defensa del dinero de la gente, del sentido común y de la dignidad del servicio público. “La corrupción es corrupción y punto”, remató desde tribuna.
Y sí.
Guasave arrastra un problema que no inició ayer, pero que ya no podemos seguir normalizando. La corrupción mina la confianza, asfixia la economía y atrofia la esperanza. Mientras los expedientes crecen y las cifras se disparan, en las comunidades siguen faltando calles, agua, alumbrado y servicios básicos.
Ese es el verdadero costo.
En esta Sesión Abierta, lo importante no es quién habla, sino lo que se dijo: si hay pruebas, si hay auditorías, si hay irregularidades documentadas… entonces también debe haber responsables. Y si el dinero público se desvió, que se devuelvan cuentas. Las verdaderas.
Las que merecen los guasavenses.





