Ciudad de México.– La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo presentó este martes su propuesta de “Plan B” en materia electoral, la cual será enviada al Senado de la República con el objetivo de reducir costos en el sistema político y replantear el funcionamiento de diversas instituciones.
Durante su conferencia matutina, la mandataria explicó que la iniciativa busca disminuir el gasto en organismos electorales y partidos políticos, así como eliminar lo que calificó como excesos en presupuestos públicos. La propuesta retoma temas que no lograron concretarse en una reforma constitucional previa, pero ahora se plantean a través de ajustes legales.
Entre los principales puntos destaca la reducción en el número de regidores en los ayuntamientos, estableciendo un rango de siete a 15, además de limitar a una sola sindicatura por municipio. También se plantea que los congresos locales no superen el 0.7 por ciento del presupuesto estatal.
En materia de austeridad, se propone que consejeros electorales, magistrados y altos funcionarios no perciban salarios mayores al de la Presidencia, además de eliminar bonos, seguros de gastos médicos y otras prestaciones adicionales.
La iniciativa también contempla una reducción progresiva del gasto en el Senado de hasta el 15 por ciento, así como ajustes en el esquema de revocación de mandato, que podría realizarse en el tercer o cuarto año de gobierno, ampliando el margen actual.
En cuanto a los partidos políticos, se busca fortalecer la transparencia financiera obligándolos a reportar operaciones en tiempo real mediante sistemas bancarizados, además de establecer topes a las remuneraciones de sus dirigentes.
Por su parte, la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, detalló que los recursos que se logren ahorrar con estas medidas serían destinados a obras de infraestructura en estados y municipios.
Aunque la propuesta será discutida en el Senado, el debate de fondo se mantiene: cómo equilibrar la austeridad con la autonomía de los órganos electorales y la representatividad política. Un tema que, más allá de números, vuelve a colocar en la mesa el modelo de democracia que se quiere construir en el país.





