Reabre ventanilla para pagos a productores de maíz en Sinaloa; buscan completar cobertura al 100%
Integra® Noticias
10 abril, 2026
Categoría: Centro | Nacional | Sinaloa

El apoyo de 750 pesos por tonelada forma parte de la estrategia para cerrar pendientes del ciclo agrícola reciente

Culiacán, Sinaloa.- En un nuevo intento por cerrar pendientes con el sector agrícola, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER) reabrió la ventanilla de atención para productores de maíz en Sinaloa, con el objetivo de completar el pago de apoyos económicos correspondientes a la comercialización del grano.

El incentivo contempla 750 pesos por tonelada y está dirigido a productores del ciclo otoño-invierno 2025-2026. De acuerdo con lo informado, el avance en la dispersión de recursos alcanza ya el 99 por ciento, por lo que esta reapertura busca atender a quienes aún no han recibido el beneficio.

La medida responde a un compromiso asumido tanto por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo como por el gobernador Rubén Rocha Moya, en un contexto donde el tema de los apoyos al campo ha sido uno de los principales puntos de presión por parte de los productores sinaloenses.

Autoridades señalaron que el proceso se ha simplificado para agilizar los trámites y evitar rezagos administrativos, una de las principales quejas del sector en ciclos anteriores. La intención es que los productores pendientes puedan acceder al recurso sin mayores complicaciones y en menor tiempo.

Más allá del anuncio, la reapertura de ventanillas también revela una constante en la política agrícola: la necesidad de ajustar sobre la marcha los mecanismos de apoyo para cumplir compromisos previamente adquiridos. Aunque el avance del 99 por ciento refleja una cobertura amplia, también evidencia que los esquemas de dispersión no siempre logran ser oportunos ni completos en su primera etapa.

En términos económicos, el pago de estos incentivos resulta clave para los productores, especialmente en un entorno de costos elevados y márgenes cada vez más ajustados. Sin embargo, el desafío de fondo sigue siendo estructural: generar certidumbre en la comercialización y evitar que los apoyos se conviertan en medidas reactivas.

La reapertura de la ventanilla es, sin duda, un paso necesario. Pero también deja claro que el campo sinaloense sigue dependiendo de decisiones administrativas que, más que prevenir, buscan corregir rezagos.