Tensión en Davos: Trump mueve piezas globales entre Ucrania, Groenlandia y su “Junta de Paz”
Integra® Noticias
enero 22, 2026
Categoría: Nacional

Davos, Suiza.- El Foro Económico Mundial en Davos se convirtió en escenario de una ofensiva diplomática múltiple encabezada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien colocó sobre la mesa tres asuntos de alto impacto geopolítico: el rumbo de la guerra en Ucrania, el control estratégico de Groenlandia y la creación de un nuevo mecanismo internacional que desafía el papel tradicional de la ONU.

En el primer frente, Trump sostuvo una reunión de aproximadamente una hora con el presidente ucraniano Volodymyr Zelensky, a la que calificó como “buena” y decisiva. El mandatario estadounidense advirtió que el conflicto con Rusia debe concluir pronto y afirmó que prolongarlo sin acuerdos sería “estúpido”, sugiriendo que ambas partes se encuentran ante un punto de no retorno.

De manera paralela, emisarios de la Casa Blanca, entre ellos Steve Witkoff y Jared Kushner, viajaron a Moscú para explorar un canal directo con el presidente Vladímir Putin, lo que refuerza la idea de que Washington busca asumir un papel central en la negociación final del conflicto.

El segundo foco de tensión se concentró en Groenlandia, donde Trump ha impulsado un entendimiento preliminar con la OTAN para garantizar “acceso total” a la isla con fines de defensa estratégica, descartando por ahora una intervención militar directa. La reacción europea fue inmediata.

La primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, dejó claro que la soberanía de Groenlandia representa una línea roja innegociable, postura que fue respaldada públicamente por el primer ministro británico, Keir Starmer, durante un encuentro en Londres. “Groenlandia y Dinamarca son los únicos que deben decidir su futuro”, sentenció el líder británico, enviando un mensaje directo a Washington.

El tercer movimiento, quizá el más disruptivo, fue la oficialización de la llamada “Junta de Paz”, un nuevo organismo impulsado por Trump que busca desplazar la influencia de las Naciones Unidas en la resolución de conflictos internacionales, iniciando con la reconstrucción de Gaza.

De acuerdo con los primeros estatutos, 23 países ya se han sumado a esta iniciativa, entre ellos Israel, Argentina y Hungría. El esquema de financiamiento ha generado polémica, pues contempla que una aportación de 1,000 millones de dólares otorgue un asiento permanente en el órgano decisor, configurando un modelo de gobernanza global basado en capacidad financiera y alineación política.

Lo ocurrido en Davos confirma que el regreso de Trump al centro de la escena internacional no busca consensos amplios, sino redefinir las reglas del poder global, tensionando alianzas tradicionales y abriendo un debate profundo sobre el futuro del multilateralismo.