Los Mochis, Sinaloa.- Un incendio de gran magnitud registrado este jueves en Plaza Fiesta Las Palmas, en el centro de Los Mochis, dejó un saldo confirmado de seis personas fallecidas y más de 30 lesionadas, convirtiéndose en uno de los siniestros urbanos más graves registrados recientemente en Sinaloa.
De acuerdo con autoridades estatales y federales, el fuego se habría originado en el área de cocina de la tienda Ley ubicada dentro del complejo comercial, alrededor de las 14:00 horas, propagándose rápidamente hacia otras áreas debido a la presencia de materiales altamente inflamables.
La emergencia desató escenas de pánico entre clientes, trabajadores y visitantes, quienes intentaron evacuar mientras el humo se extendía por pasillos y locales comerciales.
Elementos de Protección Civil, Bomberos, Cruz Roja, fuerzas de seguridad y autoridades de los tres niveles de gobierno desplegaron un amplio operativo para controlar el incendio, rescatar personas atrapadas y atender a lesionados.
El director estatal de Protección Civil, Roy Navarrete Cuevas, confirmó preliminarmente cinco decesos, mientras continúan labores de revisión estructural y búsqueda en distintas áreas del inmueble.
Por instrucciones de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, se activó una Misión ECO de la Coordinación Nacional de Protección Civil, reforzando la respuesta con apoyo federal ante la magnitud del incidente.
La Fiscalía General del Estado abrió investigaciones para determinar responsabilidades, esclarecer el origen del siniestro y evaluar posibles fallas en protocolos de seguridad, infraestructura o medidas preventivas.
Los más de 30 lesionados fueron trasladados a hospitales de la región por quemaduras, intoxicación por humo y crisis nerviosas.
Este hecho coloca nuevamente en el debate público la importancia de revisar protocolos de seguridad en plazas comerciales, sistemas contra incendios y planes de evacuación, especialmente en espacios con alta concentración de personas.
Más allá de la tragedia inmediata, el incendio en Plaza Fiesta Las Palmas representa un duro recordatorio sobre la vulnerabilidad de espacios públicos ante emergencias y la necesidad de fortalecer mecanismos preventivos para evitar pérdidas humanas.





