Ciudad de México.- El Gobierno de Estados Unidos revocó la visa de ingreso de Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador y exsecretario de Organización de Morena, quien respondió públicamente con una carta dirigida al presidente Donald Trump.
López Beltrán confirmó la cancelación del documento y sostuvo que la decisión fue ordenada por funcionarios del Departamento de Estado, a quienes señaló directamente en su misiva. Hasta el momento, las autoridades estadounidenses no han informado públicamente las razones específicas de la revocación.
En la carta, fechada el 13 de agosto en Teapa, Tabasco, el político calificó la medida como una decisión de carácter político y propagandístico. Incluso cuestionó directamente a Trump sobre si estaba enterado de la determinación y le pidió explicar las razones de la cancelación.
López Beltrán también negó haber cometido actos inmorales o delictivos y afirmó que no se le ha presentado evidencia en su contra. En tono crítico, acusó al secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, y al subsecretario Christopher Landau, de impulsar una política de presión contra actores políticos mexicanos.
El caso ocurre en un contexto de mayores tensiones entre México y Estados Unidos por las medidas adoptadas por Washington contra políticos mexicanos. La presidenta Claudia Sheinbaum consideró este viernes que la cancelación de visas a políticos y personajes vinculados con Morena tiene un sentido político y de injerencia, y sostuvo que hasta ahora no se han presentado pruebas contundentes contra los afectados.
La revocación también adquiere relevancia por el regreso de López Beltrán a la actividad política. Después de dejar la Secretaría de Organización de Morena, ha manifestado su intención de buscar una candidatura a una diputación federal en Tabasco rumbo a 2027.
Por ahora, el Gobierno de Estados Unidos no ha hecho pública una explicación específica sobre el caso. La Embajada estadounidense se ha limitado a señalar que los expedientes de visas son confidenciales.
El episodio abre nuevamente un debate sobre los límites de la política migratoria estadounidense, la relación bilateral y el uso de restricciones de ingreso como instrumento de presión política.








