La AARSP reunió a productores y especialistas para revisar las condiciones del ciclo anterior y promover el uso de información climática y mediciones en campo para mejorar las decisiones agrícolas.
Guasave, Sinaloa.- El comportamiento del clima durante el ciclo agrícola otoño-invierno 2025-2026 dejó resultados por debajo de lo esperado para algunos productores de maíz y abrió la discusión sobre la necesidad de modificar algunas prácticas de manejo ante escenarios climáticos diferentes.
El presidente de la Asociación de Agricultores del Río Sinaloa Poniente (AARSP), Teodoro López Menchaca, señaló que el ciclo anterior tomó por sorpresa al sector, debido a que se esperaba un comportamiento similar al de otras temporadas.
“Prácticamente, el ciclo pasado no la veíamos venir; pensábamos que era un año normal y, cuando se vinieron los rendimientos, pues no fueron lo que nosotros esperábamos”, expresó.
Ante esta experiencia, la organización convocó a productores a conocer herramientas que permitan anticiparse a las condiciones que pueden presentarse durante el próximo ciclo.
Durante el encuentro participaron los especialistas Leonardo Lugo Gaxiola y Jesús Antonio García Espinoza, quienes abordaron el impacto de las condiciones climáticas sobre el desarrollo y rendimiento del maíz.
Lugo Gaxiola presentó la conferencia “Impacto del clima sobre el rendimiento de maíz: un análisis del ciclo agrícola anterior, otoño-invierno 2025-2026” y planteó la importancia de incorporar información obtenida directamente en las parcelas.
Explicó que actualmente existen equipos capaces de medir variables como temperatura, humedad, radiación y temperatura de la planta, datos que pueden aportar elementos para ajustar las decisiones de manejo.
El especialista señaló que prácticas como las fechas de siembra, cantidad de semilla, fertilización y riegos tradicionalmente se han establecido con base en esquemas conocidos, pero las condiciones de cada temporada pueden requerir modificaciones.
“No tenemos que salirnos totalmente de esa caja, pero sí hacer adecuaciones”, planteó.
Por su parte, García Espinoza, asesor técnico de Bayer, explicó que durante el ciclo anterior las temperaturas elevadas, tanto de día como de noche, aceleraron el desarrollo de las plantas de maíz.
Ante estas condiciones, destacó el uso de las unidades calor, una herramienta que permite relacionar la acumulación de temperatura con las distintas etapas de desarrollo del cultivo.
El especialista explicó que esta información puede servir como referencia para tomar decisiones sobre riego, fertilización y otras labores, aunque subrayó que los modelos y herramientas tecnológicas deben complementarse con la observación directa del cultivo.
“La planta es tu guía. Ve y revisa tu predio”, recomendó a los productores.
La propuesta planteada durante el encuentro consiste en combinar la experiencia del agricultor con información climática y mediciones realizadas directamente en el campo, de manera que las decisiones puedan ajustarse conforme evolucionen las condiciones de cada ciclo.
Para la AARSP, analizar lo ocurrido durante la temporada anterior permite identificar aprendizajes y acercar nuevas herramientas a los productores de Guasave, particularmente ante escenarios climáticos que pueden modificar el comportamiento de los cultivos.
El reto para el sector agrícola será utilizar esa información para anticipar cambios y ajustar oportunamente las labores del campo, sin dejar de lado la experiencia y la revisión directa de cada parcela.





