Guasave, Sinaloa.- Jubilados de la Universidad Autónoma de Sinaloa manifestaron su respaldo al proceso de reingeniería administrativa, académica y laboral impulsado por la institución, al considerar que representa una medida necesaria para enfrentar la situación financiera que atraviesa la máxima casa de estudios en el estado.
En conferencia de prensa, el presidente de la Asociación de Jubilados Universitarios A.C., Saturnino Mascareño Cruz, señaló que la universidad ha realizado esfuerzos importantes para mantener su operación y cumplir con compromisos laborales, pese a las limitaciones presupuestales que enfrenta desde hace años.
Indicó que uno de los principales problemas es la insuficiencia de recursos federales destinados al sistema de jubilaciones, situación que afecta directamente a miles de trabajadores retirados y compromete prestaciones como la jubilación dinámica.
Los jubilados respaldaron las medidas implementadas por la universidad, entre ellas ajustes administrativos, compactación de grupos y acciones de ahorro, al considerar que forman parte de un esfuerzo institucional para mantener la estabilidad financiera sin afectar la función educativa.
Mascareño Cruz sostuvo que ahora corresponde al Gobierno Federal reconocer las necesidades reales de la UAS y otorgar un presupuesto más acorde al crecimiento de matrícula, cobertura educativa y carga académica que actualmente sostiene la institución.
Señaló además que existe una diferencia considerable entre el presupuesto que reciben otras universidades públicas del país por alumno y el subsidio asignado a la UAS, lo que coloca a la universidad sinaloense en desventaja financiera frente a otras instituciones.
Los representantes de jubilados advirtieron que, aunque mantienen respaldo a las autoridades universitarias y al proyecto de reingeniería, no descartan realizar movilizaciones o manifestaciones en caso de que no existan respuestas favorables por parte de la Federación.
Finalmente, reiteraron que la defensa de la universidad también implica garantizar los derechos adquiridos de miles de jubilados que dedicaron décadas de trabajo a la institución y que hoy observan con preocupación el futuro financiero de la UAS.





