La Auditoría Superior analiza si procede una revisión tras el cierre del Teatro Ingenio, Trapiche y CIE; hasta ahora no existe una solicitud formal de auditoría
El cierre del Teatro Ingenio, el Centro de Innovación y Educación (CIE) y el Trapiche Museo Interactivo abrió un nuevo frente de revisión sobre el manejo de los recursos públicos destinados durante años a estos espacios culturales de Los Mochis.
La titular de la Auditoría Superior del Estado (ASE), Emma Guadalupe Félix Rivera, informó que el organismo analiza cómo proceder ante los señalamientos relacionados con el destino de los recursos entregados para la operación de los tres recintos, aunque aclaró que hasta el momento no existe una solicitud formal de fiscalización.
“Estamos verificando si hay solicitud en relación a eso y estamos atentos. Todavía no se inicia auditoría”, señaló la auditora, de acuerdo con información publicada este 1 de septiembre.
El tema cobró fuerza luego de que los tres inmuebles suspendieran operaciones por falta de recursos. El cierre se concretó el 1 de septiembre, después de que la institución que los administraba anunciara que ya no contaba con presupuesto suficiente para mantenerlos en funcionamiento.
Cuestionan destino de recursos públicos
La controversia se intensificó semanas atrás, cuando la entonces gobernadora interina Yeraldine Bonilla Valverde pidió que se aclarara el destino de los recursos públicos que durante años fueron canalizados a estos espacios.
De acuerdo con declaraciones difundidas en medios locales, los recintos eran administrados por particulares a través de la Impulsora de la Cultura y las Artes (IMCA IAP), pese a que recibían recursos provenientes del Gobierno del Estado. La propia gobernadora señaló que las aportaciones para operación y mantenimiento habían rondado entre 20 y 22 millones de pesos, y cuestionó que no existiera claridad suficiente sobre su utilización.
El señalamiento no implica, por sí mismo, que exista un desvío o una irregularidad acreditada. Precisamente una eventual revisión de la ASE tendría que determinar qué recursos fueron entregados, bajo qué mecanismos, quién los administró y si fueron debidamente comprobados.
La exigencia de transparencia también ha sido respaldada por organismos empresariales de Los Mochis, que han planteado que antes de definir quién asumirá la administración de los recintos debe aclararse el manejo de los recursos públicos destinados a ellos.
Los recintos quedaron cerrados
Mientras se define el futuro financiero y administrativo de los inmuebles, el Teatro Ingenio, el CIE y el Trapiche permanecen fuera de operación.
El Ayuntamiento de Ahome ha señalado que existe disposición para participar en la administración de estos espacios, pero todavía está pendiente conocer con qué presupuesto y bajo qué esquema se garantizaría su funcionamiento.
La eventual intervención de la ASE podría agregar un nuevo componente al conflicto: además de resolver cómo mantener abiertos los recintos, las autoridades deberán determinar si los recursos públicos entregados durante los últimos años fueron utilizados y comprobados conforme a la normatividad.
Por ahora, la ASE no ha iniciado una auditoría formal, pero mantiene el caso bajo análisis.





