Más de 10 mil animales permanecen bajo vigilancia sanitaria mientras productores enfrentan mayores costos y restricciones para comercializar ganado
La presencia del gusano barrenador mantiene en alerta al sector ganadero de Sinaloa, donde se han acumulado 66 casos, de los cuales 40 permanecen activos, de acuerdo con información del Comité Estatal de Fomento y Protección Pecuaria.
El problema representa un reto que va más allá de la sanidad animal, debido a que las medidas de vigilancia y atención han incrementado los costos para los productores, mientras las restricciones comerciales continúan afectando la recuperación del mercado ganadero sinaloense.
Actualmente, 10 mil 125 animales permanecen bajo vigilancia sanitaria en la entidad.
Entre el 15 de julio y el 19 de agosto, las brigadas sanitarias realizaron recorridos en nueve municipios y supervisaron 176 unidades de producción. Durante estas acciones fueron inspeccionados 6 mil 533 animales y 2 mil 101 recibieron tratamiento.
Además, el personal sanitario detectó 73 animales con lesiones asociadas al gusano barrenador, mismos que fueron atendidos como parte de las acciones de control y vigilancia.
El reto es evitar que continúe la propagación
Uno de los principales desafíos para las autoridades y los productores es mantener bajo control los casos existentes y evitar que los focos detectados generen nuevos contagios.
La situación también ocurre mientras el mercado ganadero mexicano enfrenta restricciones para la exportación hacia Estados Unidos. La reapertura gradual de la frontera para algunas regiones representa una expectativa para el sector, pero Sinaloa todavía enfrenta las consecuencias de las condiciones sanitarias que prevalecen.
Para los productores sinaloenses, el control de la plaga resulta fundamental no solamente para proteger los hatos, sino también para recuperar condiciones que permitan una comercialización más estable del ganado.
Las autoridades sanitarias mantienen las labores de inspección y seguimiento, mientras el sector ganadero permanece atento a la evolución de los casos activos y a las medidas que permitan contener la enfermedad.





